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La incineración produce y emite al medio ambiente las altamente tóxicas dioxinas, conocidos cancerígenos que han sido vinculados con malformaciones congénitas, alteraciones del sistema inmunológico y otros efectos perjudiciales sobre la salud. En un país como Estados Unidos, además, la incineración es responsable de alrededor del 10 por ciento de las emisiones de mercurio al ambiente producidas por actividades humanas. El mercurio es un potente neurotóxico que puede causar problemas en el desarrollo y daños al cerebro, los riñones y los pulmones. Entre los demás contaminantes que produce la incineración se encuentran otros compuestos orgánicos tóxicos, gases ácidos, metales pesados y partículas.
A pesar de los comprobados impactos negativos de la incineración de los residuos médicos en la salud humana y del medio ambiente, muchos gobiernos, agencias de salud pública, organizaciones internacionales y corporaciones transnacionales continúan promoviendo esta tecnología como una “solución” para el manejo de los residuos. Los incineradores, en general, vienen a suplir un enfoque más comprehensivo de los sistemas que g eneran los residuos. Pero, cierto es que si no existe un enfoque comprehensivo, ninguna tecnología es adecuada. Por ejemplo, la incineración no estimula las prácticas de minimización y segregación de los residuos necesarias para un sistemático y seguro manejo de los residuos hospitalarios.
En los últimos años, Salud sin Daño ha trabajado intensamente, en cooperación con ONGs, gobiernos y agencias internacionales como la Organización Mundial de la Salud para promover alternativas a la incineración que fueran saludables y ambientalmente amigables, para el tratamiento de los residuos médicos. Las siguientes son algunas de nuestras actividades:
En el año 2001, Salud sin Daño publicó “Tecnologías alternativas a la incineración para el tratamiento de los residuos hospitalarios” (disponible en inglés aquí), una extensa evaluación de las tecnologías de tratamiento de los residuos hospitalarios. El documento concluye que existen alternativas viables a la incineración que son más seguras, más limpias, no producen dioxinas y son igualmente efectivas para desinfectar los residuos hospitalarios. Estas tecnologías pueden ser usadas en todo tipo de residuos hospitalarios, incluidos los restos humanos y los de quimioterapia. Actualmente estamos revisando y actualizando esta publicación, así como también nuestra base de datos de datos sobre instalaciones que utilizan tecnologías alternativas a la incineración para el tratamiento de residuos hospitalarios.
En abril del 2003, Salud sin Daño anunció los ganadores del Concurso Internacional sobre Tecnologías Innovadoras para el Tratamiento de Residuos Hospitalarios en Zonas Rurales. Salud sin Daño había lanzado el concurso en abril del 2002 para promover tecnologías de tratamientos más limpias y de bajo costo para zonas rurales. Para más información del concurso y los diseños ganadores, visite el sitio de Internet del concurso (en inglés) o vea un resumen de los resultados (también en inglés) en Minimizando el Daño, Maximizando la Salud.
Mientras tanto, el Proyecto GEF sobre Residuos Hospitalarios está financiando el desarrollo y diseminación de tecnologías de tratamiento de residuos hospitalarios de pequeña escala en zonas rurales de África.
También estamos trabajando en colaboración con muchos grupos para defender la prohibición de la incineración en países como Filipinas y ciudades como Buenos Aires, Argentina. Este tipo de prohibiciones son modelos importantes para crear el clima legal necesario para fomentar las alternativas a los incineradores.
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Recursos
Oportunidades para avanzar hacia el tratamiento de desechos de establecimientos de salud sin incineración en América Latina(pdf)
¡Nuevo! Residuos Hospitalarios - Guía para reducir su impacto en la salud y el ambiente.
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