Este vídeo, que relata la evolución de la labor de Salud sin Daño, se estrenó en el 2009 Skoll World Forum. ampliar vídeo
Plaguicidas
Los plaguicidas son sustancias tóxicas creadas para matar o repeler plagas. Además de ser nocivos para las plagas, pueden causar síntomas agudos en los humanos, incluyendo náuseas, dolor de cabeza, sarpullido y mareos. Muchos de ellos están ligados a condiciones y enfermedades crónicas como cáncer, malformaciones congénitas, desórdenes neurológicos y reproductivos, y al desarrollo de sensibilidad a los químicos. Las personas mayores, los individuos químicamente sensibles, las mujeres embarazadas, los recién nacidos y los niños son especialmente vulnerables a sus efectos tóxicos.
El método para el control de plagas, llamado Manejo Integral de Plagas (MIP) elimina o reduce en gran medida el uso de estos plaguicidas peligrosos. MIP es una propuesta que está enfocada en la prevención y en el manejo del problema de las plagas (tanto del interior y exterior de los establecimientos de la salud) a través de métodos menos tóxicos tales como un mejor saneamiento, el mantenimiento de las estructuras, los controles mecánicos y biológicos y las prácticas culturales.
El MIP está enfocado en la prevención del problema de las plagas al reducir o eliminar las fuentes de comida, agua o hábitat, bloqueando la entrada de plagas a los edificios y manteniendo las plantas y el suelo en condiciones saludables. Los plaguicidas químicos se utilizan como última alternativa y se da preferencia a los menos tóxicos para cumplir esta función. En las raras ocasiones en que se emplee un plaguicida tóxico, debe notificarse ampliamente al personal, a los pacientes y al público.
Para más información, visite Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina.
Recursos
- Estudio relaciona exposición a productos químicos en el trabajo a las enfermedades en las enfermeras
(pdf, disponible en inglés) - Las materias comunes en los hospitales podrían causar asma: informe HCWH
(pdf, disponible en inglés)


